Dolor crónico o persistente

Fenotipos de dolor y analgesia endógena: por qué tu dolor no mejora (todavía) y cómo podemos cambiarlo

Si llevas semanas, meses o incluso años con dolor y sientes que “ya lo has probado todo”, este artículo es para ti. No porque tengas un problema sin solución, sino porque probablemente nadie te ha explicado cómo funciona realmente tu dolor.

En clínica vemos a diario pacientes frustrados, comprometidos con su recuperación, pero que no evolucionan como esperaban. Y la clave casi nunca está solo en el tejido… sino en cómo el sistema nervioso está procesando la información dolorosa.

Vamos por partes.

Fenotipos de dolor: no todo dolor es igual

Durante años se ha tratado el dolor como si fuese un fenómeno único. Hoy sabemos, gracias a la neurociencia del dolor, que existen diferentes fenotipos, y que cada uno necesita estrategias terapéuticas distintas.

De forma simplificada, hablamos de tres grandes perfiles:

🔹 Dolor nociceptivo

Es el dolor asociado a daño o amenaza tisular clara (inflamación, lesión mecánica, sobrecarga).

👉 Suele responder bien a tratamiento físico, carga progresiva y control del estímulo.

🔹 Dolor neuropático

Aparece cuando hay afectación directa del sistema nervioso (nervios, raíces, médula).

👉 Aquí el enfoque cambia: el tejido puede estar “bien”, pero el sistema nervioso no procesa correctamente la señal.

🔹 Dolor nociplástico o centralizado

Es el gran olvidado… y el más frecuente en dolor persistente.

No hay daño estructural proporcional al dolor, pero el sistema nervioso está hiperalerta.

👉 En este perfil:

  • El dolor se mantiene aunque el tejido haya sanado
  • Aparecen síntomas como hipersensibilidad, fatiga, rigidez difusa o miedo al movimiento
  • Tratar solo la zona “que duele” no es suficiente

Y aquí es donde entra en juego un concepto clave: la analgesia endógena.

Analgesia endógena: tu cuerpo sí sabe modular el dolor

Tu organismo tiene un sistema interno diseñado para inhibir el dolor. No es magia, es neurobiología pura.

Este sistema se activa principalmente a través de vías descendentes que parten del cerebro y modulan la señal dolorosa a nivel medular. Cuando funciona bien, el dolor se regula. Cuando no, el dolor se amplifica.

¿Qué neurotransmisores participan?

Los principales protagonistas son:

  • Endorfinas y encefalinas → opioides endógenos, reducen la señal nociceptiva
  • Serotonina → modula la percepción del dolor y el estado emocional
  • Noradrenalina → clave en la inhibición descendente del dolor
  • Dopamina → relacionada con motivación, recompensa y adherencia al tratamiento

📌 La evidencia científica muestra que el ejercicio terapéutico bien dosificado, la educación en dolor y el movimiento con seguridad son de los estímulos más potentes para activar estas vías.

  • Entonces… ¿por qué tu dolor no mejora?

Esta es la pregunta que más escuchamos en consulta. Y la respuesta, aunque incómoda, suele ser liberadora.

👉 No es que tu cuerpo esté roto.

👉 Es que tu sistema nervioso está protegiéndote en exceso.

Algunos motivos frecuentes:

  • Has tenido episodios de dolor repetidos o mal gestionados
  • Has vivido el movimiento con miedo o incertidumbre
  • Has recibido mensajes alarmistas (“tienes la espalda fatal”, “eso está desgastado”)
  • Has descansado demasiado tiempo intentando “no hacerte daño”

Todo esto sensibiliza el sistema nervioso. Y un sistema nervioso sensibilizado interpreta estímulos normales como peligrosos.

La buena noticia: esto se puede revertir. Pero requiere un abordaje distinto.

El enfoque que sí marca la diferencia

En dolor persistente no buscamos solo “quitar dolor”, buscamos reentrenar el sistema nervioso.

Esto implica:

  • Identificar tu fenotipo de dolor
  • Exponerte al movimiento de forma progresiva y segura
  • Activar analgesia endógena mediante ejercicio terapéutico específico
  • Cambiar la narrativa del dolor: entenderlo reduce su intensidad (y esto está demostrado)
  • Recuperar confianza en tu cuerpo

No es rápido. No es pasivo. Pero es eficaz y sostenible.

Nuestro compromiso contigo

En nuestra clínica no tratamos solo síntomas. Tratamos personas.

Analizamos tu caso, tu historia de dolor y cómo responde tu sistema nervioso, para diseñar una estrategia basada en evidencia científica, no en recetas genéricas.

📅 Si tu dolor no mejora, no es porque no tenga solución.

Es porque probablemente necesita otro enfoque.

👉 Reserva tu cita y empieza a entender (y cambiar) tu dolor desde la raíz.

Nuestra clínica situada en Alicante puede ayudarte. No lo pienses más 💪🏻.

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